La retroalimentación es la cultura de evaluar las acciones y los resultados de los colaboradores para que puedan evolucionar en relación con sus aspectos negativos, pero al mismo tiempo tener sus puntos positivos reconocidos y destacados. Esta práctica promueve el crecimiento del colaborador y consecuentemente de la empresa.
 
Según el Informe de Gestión de Desempeño publicado por el Top Employers Institute, los empleados prefieren feedbacks más regulares, menos formales y más constructivos.
 
Es importante recordar que tenemos el hábito de la autocrítica, pero el feedback es capaz de alejar las etiquetas que creamos para nosotros mismos cuando se realiza de manera correcta. De esta forma, es necesario porque funciona como una orientación sana para que se pueda alcanzar mejores resultados.
 

Pero ¿cómo hacer una retroalimentación que ayudará de hecho a los colaboradores a evolucionar? Ver los consejos que te preparamos para salir bien en este desafío:

 

Destaque las características positivas en primer lugar

Antes de las críticas constructivas, es interesante resaltar los puntos positivos del colaborador. Comenzar con los elogios lo prepara para recibir las críticas que vendrán después. Un feedback optimista es lo que todos desean recibir, aunque después vengan los puntos negativos, enfocarse en las mejores acciones es una buena forma de reconocimiento para mantener al colaborador comprometido.
 

Transforme las críticas destructivas en constructivas

Las críticas ya son algo difícil de tratar, imagina recibir críticas destructivas? Las críticas destructivas son aquellas que traen malas intenciones - como juicios peyorativos, palabras indelicadas, entre otras cosas - y jamás deben ser utilizadas por la persona que dará feedback.
 
Todas las críticas deben ser constructivas para que el equipo tenga estímulos para crecer y mejorar cada vez más. Sugerir cambios es una gran forma de utilizar el carácter constructivo, que contribuye a orientar los próximos pasos en busca del perfeccionamiento.
 

Tenga cuidado con los términos utilizados

Es necesario tener cuidado con los términos que serán utilizados, pues ellos pueden sugerir otro sentido a la conversación y perjudicar la comprensión. Para no haber mal entendidos, sea claro y explique de la mejor manera posible, es indispensable tener calma en ese momento, ya que el feedback incluye puntos negativos que necesitan transformación y puede dejar a la otra persona incómoda. Busque pensar antes de hablar para que los conflictos sean evitados.
 

Mostrar datos

Compruebe lo que está diciendo con datos reales, esto ayudará en la comprensión por parte del colaborador y trae a él una reflexión sobre lo que se ha dicho. Las informaciones confirman lo que el feedback trajo para discusión, añadiendo mayor credibilidad a la práctica.
 

Indicar soluciones

El empleado necesita ayuda para solucionar los problemas que se han señalado en la retroalimentación, en ese momento necesitará una dirección para evolucionar y dejar las fallas hacia atrás. Busque indicar soluciones concretas y transformaciones que pueda practicar para garantizar sus cambios. Pensar juntos también es un camino para resolver los problemas.
 

Escucha las opiniones

Preste atención a lo que el equipo tiene que decir. El intercambio de conocimientos establece una relación agradable entre quien está recibiendo y quien está dando la retroalimentación. Hacer preguntas a los colaboradores muestra que la participación de cada uno es relevante para componer el equipo y lograr avanzar.
 

Conclusión

Es fundamental dejar los feedbacks registrados para que se tenga un control de los resultados anteriores, que pueden ser utilizados para la comparación de ganancias posteriormente. Esto es posible en el módulo de Comunicado Interno de Vivaintra. Además, el colaborador tiene la posibilidad de comentar sobre el mismo, lo que proporciona una integración mayor entre ambas partes. El comentario también quedará registrado. Inténtelo!
 
Manténgase atento a la práctica de la retroalimentación, usted será capaz de promover el crecimiento y la evolución de los empleados y la empresa. Recuerde enfocar en el carácter descriptivo, es decir, es importante describir los problemas y no juzgarlos para que puedan ser resueltos de forma adecuada. La retroalimentación debe convertirse en una cultura indispensable en el entorno corporativo.
 
Leer también nuestro post sobre Cómo dar la retroalimentación que la gente oirá!